
ANOCHE LLEGASTE
Anoche llegaste y no te esperaba.
No te esperaba y llegaste,
llegaste a alegrarme la vida.
Esa vida mía que sin ti perdió la alegría
No te esperaba y llegaste;
incrédulo te miraba a mi lado.
Trémulamente te besé en la boca
un suave rozar los labios nada más.
No esperes más dijiste
con esa forma tuya,
tan tuya de hablar
arqueando las cejas y
moviendo vivamente los ojos.
No te esperaba y llegaste
llegaste a mi mundo
el mundo donde
siempre has sido mía:
¡Mis sueños!
No te esperaba y llegaste,
llegaste sonriente
a revivir mi alma
llegaste coqueta,
¡Cómo siempre tú!
Hablabas y hablabas,
y yo callado te escuchaba.
me enseñaste el fruto de tus entrañas
y yo sólo te miraba
me hablabas de tus planes
y yo te miraba.
llenándome las pupilas de ti.
No te esperaba y llegaste.
llegaste de nuevo
a matarme de amor
a sembrar de nuevo
en mi alma dormida,
el mismo sentimiento que una vez
me mataba: la opresión en el pecho,
la angustia en el alma
Esa opresión que creía enterrada
en lóbrega sepultura,
y que hoy con tu visita
has levantado la fría
loza que la tapaba.
Pero, ¿sabes?
Quiero darte las gracias,
porque hoy siento de nuevo
hoy grito que estoy vivo,
y la responsable, eres tú.
Tú, mi adorable niña.
Anoche llegaste y no te esperaba
o, quizás me equivoqué
y siempre te haya esperado
toda mi vida, toda la vida...
Y al marcharte te despediste
como se despide una amiga:
una sonrisa ligera, un adiós
y la promesa de regresar.
Ahora en mis desvaríos
yo te espero con ansiedad
y se que no vendrás
porque eso son los sueños
¡Ilusión y nada más!
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