miércoles, 19 de agosto de 2009

Diego

Hoy compartiré con ustedes esta anécdota que me ocurrió hace tiempo en un colegio donde enseñaba matemática. Este joven, Diego, me abordó improviso y ...


Me dirigía a almorzar, cuando me llamó hacia el pasillo y me dijo:

_ Profesor: me dijeron que si le traigo unos chocolates, usted me dará unos puntos.
_ ¡Ah! Usted quiere puntos en matemática para aprobar el curso en este período.
_ Sí. _me dijo.
Por un momento pensé en llevarlo a coordinación para reportarlo, pero era un buen muchacho, aunque un tanto ingenuo y después de pensarlo un momento agregué:
_ Sabe Diego, hablaremos mañana a esta hora.

Al día siguiente allí estaba puntual. Le dije:

_ Usted quiere puntos, ¿verdad?
_ Sí
_ Bien, sólo que lo haremos a mi manera, pues yo soy el profesor de matemática. Usted quiere puntos y yo estoy dispuesto a darle los 70 puntos completos de zona, pero eso si ¡ssht! (le dije poniéndome el índice en los labios).

_ No se preocupe profesor.

Tomé un calendario de la pared, de esos en los que predominan los números grandes, y señalando sobre con el índice sobre él dije:
_ Septiembre va a comenzar y usted me dará para el día uno un gramo de chocolate, el día dos me dará el doble, es decir dos gramos, el tres el doble del día anterior y así sucesivamente. Todo esto lo va anotando en un calendario y al fin del mes suma todos los gramos de chocolate que me corresponden y para convertirlos a chocolates, divide este número por los gramos que tiene un chocolate y me los trae.

_ ¿En una cajita Profe.?

_ Claro y con su moña _aclaré. _Además observe _le indiqué para asegurarme que comprendiera_ El uno: un gramo, el dos: dos gramos, el tres: cuatro gramos, el cuatro: ocho gramos, el cinco: 16 gramos; si suma hasta donde vamos son 31 gramos en cinco días.
Se marchó feliz y yo volví a mi almuerzo.

Pasaron tres días y no dio señales de volver trayendo los chocolates. Al cuarto lo llamé:

_ Diego –le dije_ ¿y mis chocolates?
_ ¡Ahhh! Profe – me dijo- son bastantitos…si fueran mil…

_ Venga, traiga papel, lápiz y su calculadora, vamos a calcular.

Tomé el calendario y lo puse sobre un escritorio, señalé y le recordé:
_El día uno, un gramo ¿no?,..el dos, el doble, ¿sì? Y asì sucesivamente, ¿verdad?
_ Sí.
_ ¿Qué pasa de un día para otro?
_ Se duplica la cantidad.

_ Al pasar de un día al siguiente, matemáticamente 2X2X2X…., un total de n días. Pero como se inicia con un chocolate el día uno de septiembre, esto se expresa mejor por la siguiente fórmula: tn = 2n-1. Como septiembre tiene 30 días, el último día debe asignarme 229 gramos de chocolate, ¿verdad?

_ Sí.
_ La suma de los treinta días se calcula mediante la fórmula: Sn = 230 – 1, que nos da Sn = 1, 0731 741, 823 gramos de chocolate.
_ ¿Cuántos gramos tiene un chocolate de los que pensaba traerme?
_ Cuarenta.
_ Bien: 1, 0731 741, 823 de gramos al dividirse por cuarenta nos da:
261 843, 545. 58 chocolates.

_ ¿Cuánto cuesta producir un chocolate en su fábrica?

_ Talvez un quetzal.

_ Bien, entonces tendríamos aproximadamente 27 millones de quetzales.


_ ¿Cuántos chocolates diarios puede producir su fábrica?

_ Quizás…50 mil chocolates.

_ Bien, si en un día hacen 50 000, para producir mis chocolates se necesitarían 536.87, trabajando seis días por semana, se necesitan 89.5 semanas y si hacemos un año equivalente a 52 semanas, serán necesarios 1.72 años para hacer mis chocolates.


_ Usted me ofreció en una cajita para regalo, ¿no?
_ Sí.

_ Asumamos que un chocolate tiene dimensiones de 5 cm.*10cm*0.5cm y si se traduce a metros cúbicos, nos da aproximadamente 671 m3 como volumen total de mis chocolates.

Necesitamos calcular la cajita que podrá contener este volumen. Si la consideramos cúbica, sería un cubo de lado 8.76 m de lado aproximadamente.

_ ¿Qué piensa?
Sólo sonríe.

_ No calcularemos la moña, porque hay que regresar a clases, pero creo que usted aprendió cuatro cosas:

1. No hacer propuestas indecentes (en alusión a una película de moda).
2. No aceptar tratos que no sabe que le va a salir.
3. Aprendió matemática, que para eso estoy yo aquí.
4. No le queda más que estudiar si quiere ganar el curso.

Desde esa vez no volvió a perder un examen y aunque no fue un alumno brillante, siempre obtenía las notas necesarias para aprobar. En la universidad, cuentan que le va bien.

3 comentarios:

  1. Minoldo: He usado este cuento como parte de las lecturas complementarias para el desarrollo de las inteligencias múltiples y considero que va a propiciar excelentes resultados didácticos y matemáticos. Con saludos cordiales, lilly soto

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  2. Minoldo: para ilustrar cómo he usado el cuento de Diego te envío link de webquesthttp://phpwebquest.org/wq25/webquest/ya_procesado.php?

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  3. Gracias Dra. Soto por sus palabras. Es un gusto contarla entre quienes han leído estahistoria. Gracias también por sus enseñanzas.

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